El otoño llega para bajar la persiana del verano, y además del frío y de la melancolía, trae consigo una etapa clave en la que hay que extremar la vigilancia de la salud de las personas mayores. Para evitar que los mayores se resientan de este cambio brusco hay que cuidar especialmente varios aspectos estratégicos como la alimentación, el ejercicio físico y el contacto social, debido a que llegan unos meses especialmente vulnerables en cuanto a emociones y estado psicológico se refiere.

Hábitos saludables para personas mayores: Alimentación

Uno de los principales cambios que se producen con la llegada del otoño es la bajada de las temperaturas, y este hecho obliga a modificar la dieta y adaptarla para mantener la salud de las personas mayores. La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) explica que los alimentos proporcionan calor al cuerpo y que en estaciones más frías como el otoño y el invierno se suele demandar una alimentación más rica en calorías. “El frío hace que aumenten las necesidades calóricas, y por tanto, el consumo de alimentos”, expone la SEGG.

Otro cambio en el día a día del mayor en otoño es que las bajas temperaturas pueden llevar a dejar de lado el agua, las ensaladas o las frutas frescas. Para evitarlo, la SEGG aconseja incluir pautas dietéticas como “beber líquidos a intervalos regulares entre 6 y 8 raciones aunque no se tenga sed”. Preferentemente agua, zumos, caldos, sopas e infusiones calientes que aporten la energía necesaria”. 

Además, se recomienda que en esta época del año tengan protagonismo los hidratos de carbono (representando el 50- 55% de la alimentación diaria), las grasas (un 25-30% de la dieta), las carnes, los pescados, los huevos y los lácteos (15-20% de la pauta alimenticia) sin abandonar frutas, verduras y legumbres en la dieta del mayor.

la salud de las personas mayores en otoño

El ejercicio en otoño, un aporte motivacional

El aire otoñal, además de mover las hojas secas, engloba una caída del estado de ánimo, hecho que suele producirse en casi todas las edades pero que puede tener un efecto más pronunciado en las personas mayores. Por ello, otra de las claves para mantener la salud de las personas mayores en época otoñal es el ejercicio físico. 

La práctica de ejercicio mejora el estado de ánimo, ayuda a reducir el estrés y tiene beneficios directos en el cerebro, como el aumento de conexiones neuronales o la generación de nuevas neuronas, según explica la Fundación Pasqual Maragall, que también es aconseja escoger un tipo de actividad física adecuada a las condiciones físicas y de salud teniendo en cuenta siempre el consejo médico. 

Por otro lado, también es clave que los ejercicios motiven y apetezcan a las personas mayores, para que, de forma paulatina, los puedan ir introduciendo en sus rutinas cotidianas. Nadar, caminar -a poder ser en compañía- el tai-chi, el yoga o el pilates son algunas de las actividades recomendadas en las personas mayores para mantenerse en forma y reducir el impacto emocional de la llegada del otoño.

la salud de las personas mayores tips

Socializar, un verbo clave en época otoñal

Dentro de los consejos para cuidar a personas mayores en otoño, la socialización tiene un papel destacado, debido a que el mayor en muchos casos puede verse afectado por ese ‘bajón emocional’ que llega en esta estación. 

En el grupo Colisée, conscientes de que asegurar la calidad de vida y el empoderamiento de nuestro usuarios depende en gran medida de la implementación de un programa de actos para socializar, se proyecta un otoño lleno de actividades que ayudarán a los residentes a adaptarse mejor al cambio de estación, además de dietas acordes a esta época del año y ejercicios físicos adaptados, garantizando así la salud de las personas mayores en todo momento.   

Descubre todas las residencias Colisée.