Las actividades físicas para personas mayores son muy beneficiosas para evitar tanto dolencias como para ralentizar la aparición de determinadas enfermedades. Según los últimos datos de la OMS, las principales causas de defunción están directamente relacionadas con patologías cardiovasculares y respiratorias. De hecho, las 10 causas de fallecimiento más frecuentes representaron el 55% de las 55,4 millones de muertes registradas en el mundo en 2019. 

A medida que envejecemos, la aparición de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias es muy común, y por ello, tratar de evitarlas o ralentizarlas es vital. A continuación se enumeran los 5 ejercicios para personas mayores más recomendables para hacer frente a las principales patologías que pueden presentarse durante la tercera edad. 

1. Ejercicios de fuerza muscular para evitar los dolores de la artritis y la artrosis

  La artritis y la artrosis son enfermedades reumáticas que provocan un gran dolor, y aunque son muy frecuentes entre toda la población – 1 de cada 5 personas las padecen -, son más habituales en las personas mayores. Además, afectan a las mujeres en mayor medida como consecuencia del descenso del nivel de estrógenos y la pérdida de colágeno provocados por la menopausia.  

Aunque en muchas ocasiones tienden a confundirse, es importante identificar las diferencias. Mientras que la artritis es una inflamación que afecta a la membrana sinovial de las articulaciones, la artrosis es un proceso que afecta al cartílago. El tratamiento para ambas enfermedades suele estar basado en antiinflamatorios para aliviar el dolor que producen. 

Actividades físicas para personas mayores

Sin embargo, las actividades físicas para personas mayores que sufren artritis o artrosis son muy beneficiosas, sobre todo aquellas que aumentan la fuerza muscular. Por ejemplo, levantarse y sentarse de la silla con una pierna adelantada varias veces o subir y bajar los brazos estando de pie, son simples movimientos que ayudan a fortalecer los músculos. Para ello, también es recomendable el uso de pesas ligeras, poleas o pedales, entre otros.

Los expertos aconsejan que estas actividades para ancianos se realicen 2 o 3 días a la semana en sesiones de 30 minutos, adaptando siempre los ejercicios y el peso a las capacidades de cada persona.  

2. Actividades físicas para personas mayores para prevenir el sobrepeso y la obesidad: ejercicio cardiovascular

  El sedentarismo es otro de los grandes enemigos del envejecimiento. Las personas mayores tienden a llevar una vida más estática, y en muchas ocasiones, puede traducirse en sobrepeso u obesidad.

Por eso, las actividades físicas para personas mayores que requieren poner en movimiento los principales grupos musculares, es decir, el abdomen, los brazos, la espalda, los hombros, el pecho y las piernas, ayudan a mantener un estilo de vida activo. Algunas de ellas son, por ejemplo, pasear, nadar o bailar. Asimismo, el aquagym, entre otras, es una de las actividades que, además de mejorar la salud física, les permite mantener una vida activa y plena y sirve también como pasatiempos para las personas mayores.

No obstante, además de realizar actividades cardiovasculares, es importante que los ancianos mantengan una dieta variada y equilibrada a través de hábitos de alimentación saludables para evitar el sobrepeso y la obesidad, y adaptada siempre a las características y necesidades individuales.

3. Ejercicios para fortalecer los huesos y retrasar la osteoporosis

  La osteoporosis es otra de las afecciones más habituales de la tercera edad: un total de 2,4 millones de españoles mayores de 50 años la sufrieron en 2010. Se trata de una enfermedad que se caracteriza por la disminución de la masa ósea, lo que aumenta la fragilidad de los huesos y el riesgo de sufrir fracturas. Al igual que la artritis y la artrosis, las mujeres son más sensibles de padecer osteoporosis, ya que tienen los huesos más pequeños y menos densos que los hombres.  

Actividades físicas para personas mayores

Existen algunas causas que aumentan el riesgo de sufrir osteoporosis, como por ejemplo tener un estilo de vida sedentario. En este sentido, realizar actividades físicas para personas mayores que aumenten la masa muscular y fortalezcan la ósea es primordial, entre las que destacan caminar, andar en bicicleta, el fitness o hacer yoga. Estos ejercicios deben realizarse siempre bajo supervisión y de forma moderada, cerca de media hora al día durante 3 o 4 días a la semana.

4. Actividades físicas aeróbicas para personas mayores con diabetes

  Cuando una persona diagnosticada con diabetes mantiene un estilo de vida activo además de una alimentación adecuada -teniendo en cuenta que la diabetes es un desajuste de los niveles de glucosa en la sangre, por lo que una dieta correcta es fundamental-, tiene un mayor control sobre la enfermedad y puede sobrellevarla de una forma más positiva.

Así, las actividades físicas para personas mayores con diabetes más recomendadas son las aeróbicas, es decir, las que implican poner en movimiento los músculos, como hacer footing, nadar o bailar. Y es que, este tipo de ejercicios tienen efectos muy positivos sobre el control de la glucosa en la sangre: aumentan la absorción de la insulina y durante su realización se disminuyen los niveles de glucosa, ya que el cuerpo la consume en mayor cantidad cuando está en movimiento. 

Actividades físicas para personas mayores

5. El ejercicio físico como sinónimo de bienestar para quienes sufren patologías neurológicas

  Cuando nos hacemos mayores, la aparición de las enfermedades neurodegenerativas es más frecuente. Y aunque en primera instancia los síntomas permiten llevar a cabo una vida completamente normal, por desgracia, las patologías y sus consecuencias siguen avanzando.

El ejercicio físico en estos casos es indispensable para ayudar a mantener el bienestar de las personas mayores así como para mejorar su calidad de vida. Las actividades para ancianos, además de estimular las capacidades físicas, también tienen una implicación directa sobre su salud mental, ayudando a reducir los niveles de estrés, a disminuir la ansiedad y a prevenir la depresión. Por ello, realizar algún deporte, como por ejemplo el tai chi o el mindfulness, se convierten en una gran ayuda para quienes sufren patologías neurodegenerativas durante la tercera edad.

En definitiva, los ancianos que se mantienen activos sufren menos dolores y tienen menos caídas, y además, disfrutan de mejores capacidades cognitivas que hacen aumentar su autonomía. Por eso, es primordial que realicen diferentes ejercicios físicos cardiovasculares y de fuerza. De este modo, su estado de ánimo y su bienestar mejorarán de forma paralela, y por eso, las actividades físicas para personas mayores son imprescindibles tanto en casa como en las residencias y centros de día para la tercera edad.  

Infórmate de todos los servicios de nuestras residencias