El verano, además de poner en escena el sol y las altas temperaturas, trae consigo cambios necesarios en la alimentación, por lo que es fundamental apostar por una dieta saludable para ancianos bien estructurada, evitando los errores más frecuentes. En el Grupo Colisée apostamos por los mejores alimentos para garantizar el bienestar físico y nutricional de las personas mayores también a través de la alimentación y el consumo de determinados productos: refrescantes ensaladas variadas, sopas y cremas frías, frutas en forma de macedonia y zumos, pescado y carne frescos…  

Para ello, en los centros del Grupo Colisée fijamos una dieta mediterránea y variada, adecuando el menú a cada temporada, y por supuesto, realizando exhaustivos seguimientos alimenticios a nuestros usuarios.

Cambio de estación, cambio de necesidades

La principal diferencia en una dieta saludable para ancianos en primavera y verano con respecto a las estaciones más frías es la hidratación y la adecuación de nutrientes. “No se trata de comer menos en verano, sino de seguir una dieta distinta: en esta etapa precisamos menos calorías y una mayor hidratación. Con esta dieta, además de conseguir una adecuada hidratación, lograremos mejorar el ritmo intestinal, y obtendremos un efecto antioxidante natural, protector frente al riesgo cardiovascular y a determinados tipos de cáncer como el de colon y el de mama”, explica la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).

Alimentos de una dieta saludable para ancianos

Para los meses calurosos del verano, la SEGG insiste en que hay que tomar alimentos frescos, ligeros y ricos en agua y fibra, como por ejemplo:

  • Hortalizas y verduras: tomarlas diariamente en forma de ensaladas de tomate, lechuga, pepino, col, coliflor, brócoli, alcachofa y calabacín, entre otros.
  • Frutas: de temporada y ricas en agua como el melón, la sandía, la fresa, el melocotón, el albaricoque, la ciruela, la cereza, la uva, el kiwi, la piña, el higo, la manzana… Una opción muy atractiva y refrescante para las personas mayores son las macedonias de frutas. 
  • Cereales: los más recomendables son los integrales de cebada, maíz, o mijo, ya que no aportan grasas.
  • Frutos secos y pescado azul: consumir alimentos ricos en ácidos grasos mono y poli-insaturados como el ácido oleico, presente en el aceite de oliva y los aceites de semillas, los frutos secos oleaginosos y el pescado azul, rico en ácidos grasos omega 3.

dieta saludable para ancianos en verano

Errores frecuentes en la alimentación de la tercera edad

Sobre la alimentación hay muchos mitos y falsas creencias que proliferan en el imaginario colectivo, y los mayores tampoco se salvan de estos errores frecuentes. La SEGG enumera algunos en su guía “Alimentación y nutrición saludable en los mayores. Mitos y realidades”:

  • La preparación no influye: Falso. Las distintas preparaciones a las que se sometan los alimentos determinan y modifican las características nutricionales de los mismos (ejemplo: verdura en ensalada frente a verdura guisada).
  • Comidas que mejoran de un día para otro: Falso. Comidas como las ensaladillas, mahonesas y demás no mejoran, y además, aumentan el riesgo de contaminación por la proliferación de gérmenes.
  • Las personas mayores encamadas apenas consumen energía: Falso. Se produce un consumo basal de energía, que es el gasto energético basal o gasto energético en reposo, que en presencia de enfermedades (infecciones, quemaduras, etc.) puede incluso llegar a aumentar.
  • La pérdida de apetito en los mayores es algo normal: Falso. Debe constituir un signo de alerta que hay que controlar. Y es que, a menudo, se traduce en una enfermedad orgánica o psicoafectiva.
  • Todos los mayores necesitan las mismas cantidades de alimentos: Falso. Dependen de la edad de la persona mayor y de las enfermedades que se padezcan, por lo que la dieta debe ser individualizada en función de las necesidades de cada anciano.
  • No tomar sardinas por las grasas: Falso. Estos pescados son ricos en grasas poliinsaturadas y ricos en omega 3.


Personalización y seguimiento

En el Grupo Colisée, una de las principales prioridades es garantizar la salud nutricional del mayor. Por ello, se apuesta por la compra de productos de proximidad y de temporada, la configuración de menús adaptados a las costumbres del territorio, alternativas opcionales de menús incluso mini cartas para que los usuarios puedan escoger entre varias opciones según sus gustos personales. 

Además, para tener un control sobre la alimentación de cada uno de los residentes, se realiza un exhaustivo seguimiento, biométrico, analítico y por profesionales especializados cada cierto tiempo, con el objetivo de garantizar que cada mayor sigue una dieta saludable.

En definitiva, en las residencias del Grupo Colisée sabemos que una nutrición personalizada y basada en los alimentos de temporada es la mejor opción para las personas mayores, haciendo especial hincapié en la hidratación y la ingesta de determinados nutrientes durante los meses de verano. 

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