Como ya es tradición en esta casa, Colisee San Antonio, el pasado 3 de febrero celebramos el día de San Blas poniéndonos los cordones y merendando chocolate con “Macarrones de San Blas” incluidos. Que otra cosa no sé, pero toda tradición que lleve comida de por medio, siempre es bien recibida. También, aprovechando que es un día señalado para las personas que vivimos en el centro, hicimos un taller de memoria en el que conversamos acerca de esta tradición que tanta importancia tiene entre los bilbaínos y tanto se ha extendido en Bizkaia.  San Blas fue un médico y obispo a quien se atribuye el milagro de curar los males de garganta porque salvó a un niño de morir atragantado con una espina de pescado. Por ese motivo, en Bilbao el día de San Blas surgió la costumbre de comprar el “Cordón de San Blas” y, tras bendecirlo ante la imagen del santo que hay en la Iglesia de San Nicolás, colocárselo alrededor del cuello para protegernos de los males de garganta. El cordón debe llevarse puesto durante 9 días y quemarlo teniendo en cuenta que hay que santiguarse 3 veces (según nos comentan fuentes sabedoras) antes de quitarlo y quemarlo. Si bien es cierto que este año no ha habido mucha celebración, por lo menos hemos podido disfrutar de los caramelos de malvavisco y de los macarrones. ¡Qué nos quiten lo “bailao”!