En la vida suceden episodios que están relacionados con la casualidad, el destino o el azar pero en algunas ocasiones estas situaciones se pueden prevenir y evitar. Este es el caso de las caídas en ancianos, problemática que forma parte destacada de los grandes síndromes geriátricos ya que no solo tiene impacto por la elevada incidencia, sino también por las consecuencias que arrastran a posteriori. Una vida saludable, conjugando la actividad física y una alimentación sana, un cuidado y seguimiento de la vista y el uso de elementos de ayuda y/o soporte, son tres claves a tener en cuenta a la hora de prevenir estos incidentes.

Un 50% de los mayores de 80 años y un 33% de los mayores de 65 sufre al menos una caída doméstica cada año, según expone un informe del Programa de Prevención de Caídas y de Fractura de cadera de la Unidad de Densitometría Ósea (DXA) de Reumatología del hospital Marina Baixa de Alicante. Ante esta elevada prevalencia, poner en marcha mecanismos de prevención pasa de ser recomendable a obligatorio.

Una vida saludable en la tercera edad

Las personas mayores pueden mejorar su equilibrio a través del ejercicio, según defiende el grupo de trabajo de Osteoporosis, Caídas y Fracturas de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), el mismo que pone de manifiesto que “las personas mayores, au?n cuando no gozan de buena salud, conservan su capacidad de mejora mu?sculo-esquele?tica. Existen estudios que indican que la mejora de la movilidad y elasticidad, fuerza muscular y equilibrio, se acompan?an de una mejora de la marcha y competencia en la realizacio?n de las actividades de la vida diaria, pudiendo constituir el objetivo de un programa individualizado de ejercicio fi?sico para la prevencio?n de cai?das en ancianos”.

Para la recomendación del ejercicio adecuado hay que medir el riesgo de caída para aplicar el nivel de intensidad óptimo. Así, en personas con una autonomía considerable se recomiendan actividades recreativas que entrañen actividad física, como Tai-Chi, gerontogimnasia, yoga o gimnasia en el agua, mientras que en personas con menos autonomía, donde el riesgo de caída es mayor, el nivel de exigencia de los ejercicios será menor. En este último caso, se recomienda un programa de ejercicios que mejoren el equilibrio, estabilidad y fuerza muscular, con el objetivo de evitar caídas de ancianos en el hogar y en residencias, tal y como los que se llevan a cabo en la Residencia La Saleta Montevideo, en la Residencia Colisée Puente Viesgo o la Residencia La Saleta Alicante, entre otras.

ejercicios para evitar caídas en mayores

Ejemplo de ejercicio 1. Sentarse y levantarse con apoyo. Se pueden utilizar sillas con brazos para apoyar ambas manos. Los pies pueden estar juntos o adelantados uno del otro metiendo un pie debajo del asiento todo lo que se pueda. (Fuente. SEGG)

ejercicios para evitar las caídas en mayores

Ejemplo de ejercicio 2. De pie, con apoyo, flexo extensión de tobillos. Mantener la posición 1, 2 ó 3 segundos. No aguantar la respiración. (Fuente. SEGG)



Al ejercicio hay que añadirle una dieta equilibrada para conseguir un nivel de vigor adecuado tanto físico como mental para evitar caídas en ancianos. En las residencias del Grupo Colisée, la alimentación saludable es una máxima para garantizar la salud nutricional de sus usuarios, y por ello, se apuesta de forma decidida por la compra de productos de proximidad, la configuracio?n de menu?s adaptados a las costumbres del territorio, alternativas opcionales de menu?s o mini cartas. Además, se implementa un riguroso y pormenorizado seguimiento biométrico y analítico supervisado por profesionales especializados.

El cuidado de la vista para prevenir las caídas en ancianos

Llevar a cabo un control de la vista es otra clave para evitar caídas en ancianos. Alrededor de un 30% de las personas mayores de 65 años tiene problemas de visión, según la SEGG, aunque solo unos pocos de ellos sufren una alteración lo suficientemente importante como para limitar sus actividades cotidianas. Las principales patologías oftalmológicas que aparecen en personas mayores son las cataratas, la degeneración macular asociada a la edad, los ojos secos, el glaucoma y la retinopatía diabética. Un estrecho seguimiento oftalmológico puede detectar los problemas con antelación e impedir que sean un factor de riesgo de caídas en ancianos en muchos casos.

importancia de la vista en las caídas en ancianos

Un entorno accesible para nuestros mayores

El entorno del mayor debe ser accesible y confortable para propiciar un espacio favorable para su margen de movimientos. Conseguir este escenario tiene que ser compatible con un uso racional y proporcionado de sujeciones, ya que estas representan una pérdida de autonomía e independencia incompatibles con el reto del envejecimiento activo para la personas mayores. Configurar un entorno lo menos hostil posible es determinante para evitar caídas en ancianos. 

Para ello, se recomienda un hábitat sin suelos resbaladizos, áreas bien iluminadas, con un mobiliario adaptado, sin obstáculos en lugares de paso y evitar escalones demasiado altos, tal y como lo hacemos en los centros Colisée, adaptando nuestras residencias a las capacidades de los residentes para hacer que se sientan cómodos y garantizando que nuestros espacios sean completamente seguros para su salud.

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